Farmacia Cangallo
Un tratamiento eficaz
depende del médico
tanto como de la farmacia.

 

La medicina homeopática cura enfermos no enfermedades.



Qué es la Homeopatia?

 

La homeopatía es un sistema terapéutico que trata enfermos y no enfermedades. Se basa en leyes naturales: Ley de Similitud y Ley de Curación. La experimentación de los medicamentos se hace sobre el hombre sano (patogenesia). Utiliza medicamentos altamente diluidos (dosis infinitesimales), de tal forma que sólo actúan a nivel energético sobre la Fuerza Vital poniendo en marcha los propios mecanismos de curación del enfermo. Es una medicina natural, sin efectos secundarios, que actúa sobre la totalidad de los síntomas psicológicos y físicos.

Principios Fundamentales

Energia Vital

La homeopatía adhiere a la filosofía vitalista, que sostiene que los fenómenos de la vida no pueden comprenderse totalmente en función de las leyes fisicoquímicas, sino que en los organismos vivos hay otro factor que desempeña un rol fundamental en la organización y control de los procesos vitales: este factor es la energía vital. Hanhemann se refiere a la energía vital como la fuerza que " dinámicamente anima el cuerpo material, (organismo), gobierna con poder ilimitado y conserva todas las partes del organismo en admirable y armoniosa operación vital"... Sin ella, continua, el organismo "es incapaz de sentir, de obrar, de conservarse a si mismo"... Todos los procesos que implican la permanente adaptación a la vida, están ordenados por la energía vital, de manera que tanto la salud como la enfermedad, son expresión de la actividad de esa energía y es a ese nivel donde opera la medicación homeopática.

Ley de los Semejantes

Este principio fue formulado por Hanhemann a partir de su genial observación respecto de la quinina. Se desarrolla así todo un sistema terapéutico en el que el remedio indicado para un enfermo es prescrito por similitud y no por antagonismo al cuadro clínico que se presenta. El principio de semejanza es absolutamente coherente con el concepto de energía vital. Esta energía es la reguladora de todos los procesos biológicos que posibilitan la existencia y su objetivo es la adaptación del ser vivo al medio ambiente de manera de mantener su integridad. Desde este punto de vista, todo lo que llamamos síntoma es también una expresión de la tarea realizada por la energía vital para sostener la vida, de manera que es a través de esos síntomas que podemos "ver" de qué forma está actuando la energía vital.

Si frenamos esas expresiones, estamos entorpeciendo esa tarea vital y seguramente acrecentamos la perturbación del organismo. Pero si logramos ayudar a la energía vital actuando en el mismo sentido en que ella lo hace, facilitaremos la recuperación del equilibrio. El medicamento homeopático tiene la capacidad de actuar en el mismo sentido de la energía vital. La investigación homeopática permitió conocer la capacidad de diferentes sustancias de producir síntomas característicos para cada una de ellas en el hombre sano similares a los síntomas de las enfermedades naturales y la genialidad de Hanhemannn consistió justamente, en comprobar la posibilidad de curar con esas sustancias experimentadas. La prescripción del medicamento homeopático está basada en la semejanza entre el cuadro del paciente con el cuadro experimental producido por el class="current".

Medicamento Unico

La homeopatía, como fue concebida por Hanhemann, es unicista, es decir utiliza un solo medicamento, nunca un grupo de ellos en una misma prescripción. La enfermedad es un desequilibrio energético que afecta a la totalidad del ser vivo. Puede ocurrir que este desequilibrio se exprese sobre todo en el plano mental o físico, o aun en un solo órgano, de acuerdo a la susceptibilidad de cada uno en ese momento, pero siempre y en todos los casos es la totalidad del ser la que está afectada. De esta manera, sería contradictorio con los principios básicos de la homeopatía dar un medicamento para cada síntoma como si cada uno de ellos expresara una forma independiente de perturbación Siguiendo los criterios de Hanhemann, la prescripción correcta apuntara a la totalidad, y a esa totalidad le corresponde en cada caso, un solo medicamento, llamado remedio constitucional o remedio de fondo, único capaz de curar.